No había sentido tanta aflicción desde el día que iba a morir con el tiempo el miedo se dio de aceptación y fue normal esperar la muerte, se hizo placentero cómo irse a dormir, hasta hoy que escuché decir les deseo la muerte , sentí una opresión que deseaba complacer para que su enojo tenga sentido ,pero no soy dueña de la vida esa decisión se lo dejo a Dios.
La noche fue la más larga de mi vida escudriñando en la oscuridad las siluetas de la soledad , morían las horas sombrías, se iban desdibujando con el alba y la estancia se llenaba con el eco del viento mientras se dormía la noche.
AUTOR: ©L.M2 Eternal,Copyright
Miami,Fl. Diciembre 2019

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